Si yo pude, Tú puedes

Por donde empezar... Tengo hipotiroidismo y Síndrome del intestino irritable. Una odisea alimenticia que hace que cada día sea un reto y una superación. Hace 5 años me diagnosticaron Hipotiroidismo crónico y hace un año el Síndrome del intestino irritable.
En el minuto 1 en el que me diagnosticaron hipotiroidismo yo me propuse que esta enfermedad o padecimiento no me iba a ganar. Yo no estaba dispuesta a engordar, ni ha dejar de hacer deporte, ni iba a permitir que se me cayera el pelo, ni que el cansancio y el sueño no me dejarán vivir, no iba a permitir ser infeliz por culpa del hipotiroidismo. Ya me había quitado bastante. Por que desde que empecé con los síntomas hasta que lo supe, pasaron un par de años de odisea sin saber que me pasaba. Así que, iba a luchar con todas mis fuerzas para que mi vida siguiera su curso sin apenas inmutarse.
Me di cuenta que aquella iba a ser una batalla dura y para siempre, pero estaba dispuesta a ganarla. Así que me puse manos a la obra y comencé a investigar y tener todos los conocimientos que podía a cerca del hipotiroidismo, y de nuestro organismo. Como funciona nuestro organismo y por qué yo tenía hipotiroidismo. No fue fácil, mucha información y muchísimos hábitos que cambiar. Pero el primer cambio comienza en la mente.
Empecé a familiarizarme con conceptos como hormonas t4 y t3, levotiroxina. Empecé a conocer funcionamientos de mi organismo que yo ni sabía. Comencé a entender mi cuerpo y como funcionaba. Como afectaba cada bocado de comida y cada ejercicio que hacía. Comencé a entender la importancia de la nutrición y del deporte. Comencé a diferenciar conceptos entre alimentación, dieta y nutrición. Comencé a aprender a crearme mis propios entrenamientos según mis días si eran bueno o malo o regulares.
Pero, lo más importante que descubrí es que podía controlar mis Tiroides con una alimentación adecuada, e incluso podía casi desaparecer el hipotiroidismo con la alimentación adecuada y una rutina de ejercicio adaptada a mi.
Evidentemente nada ha sido color de rosa. Pero comencé a conocerme de verdad. Por dentro y por fuera y sobre todo, comencé a controlarme de verdad por dentro y por fuera. Por supuesto que he tenido etapas muy malas y otras regulares, pero en la mayoría del tiempo he estado súper bien.
Hace algo más de un año, empecé a notar que perdía el control de mi cuerpo y que haciendo lo mismo de siempre no controlaba mi peso ni mis Tiroides. Y empecé un largo proceso de pruebas y análisis. Llegué a estar en tal estado que cada noche vomitaba, 3 veces al mes tenía que ir a urgencias por vómitos y dolores insoportables. Hasta que hace un año me diagnosticaron Síndrome del intestino irritable. Entonces fue cuando comenzó la segunda batalla interminable. Pero nada de eso me desanimó. Yo me lo he tomado como un estilo de vida saluble, por que por suerte toda la comida que más engorda, que más daño nos hace y que nos enferma la tenía que quitar de mi vida. Así que por suerte o por desgracia, más por suerte que por desgracia, tener hipotiroidismo y síndrome del intestino irritable me hace ser una persona más sana y me obliga a llevar una vida saludable y activa que ya es mi propio estilo de vida.
La mejor recompensa de todo el esfuerzo y el tiempo que me ha llevado todo este tiempo es que me han bajado la dosis de levotiroxina al mínimo y que puedo llevar una vida activa, una vida sin cansancio, sin casi dolor, y que los días malos se han reducido enormemente, me ha crecido el pelo, tengo las uñas súper largas, mi piel es como solía ser y mi vida ha mejorado considerablemente.
Claro que cada día sigue siendo un reto por qué tengo que controlar lo que como, lo que bebo y el deporte que hago. Cada día mi cuerpo me habla y me dice algo distinto. Y yo tengo que ser la especialista de mi cuerpo y actuar según las señales que me da. Pero VALE LA PENA, SI QUE VALE LA PENA TODO EL ESFUERZO.
Pero lo mejor de toda esta historia, es que Tú también puedes conseguirlo. Todos podemos conseguirlo. Yo también quiero que tu seas feliz y que tengas la vida que quieres tener.
No te quedes en el sofá, no te quedes en casa, no aceptes que tienes que engordar o que tienes que estar enfermao enfermo. No aceptes lo malo, lucha con lo malo para tener lo bueno. Puedes ser una persona activa y saludable y feliz aunque tengas hipotiroidismo o el síndrome del intestino irritable.
Lucha, no te rindas. Tenemos toda una vida por delante para lograrlo.

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